Lúmenes y reverberancias
Estoy tocando
el lado femenino
del piano.
Indecisión del mundo
entre el día y la noche:
crepúsculo.
Olvidaste
tu canto en algún árbol,
pájaro muerto.
Ramillete de bellezas:
compiten mujeres-flores
en la pasarela.
Náufrago:
señorita palmera,
¿me acompaña?
De mil naufragios
el único testigo:
faro solitario.
A verlo,
se sonrosa el flamenco
en el estero.
Tus mojados pies;
pienso en la mar,
pienso en los peces.
Perdida la mirada:
en la pompa de jabón
la niña ensimismada.
Cocodrilos hembras,
las crías entre sus fauces:
¡tiernas madres!
Al maestro Héctor Carreto
El rastrillo raspa:
¡concierto
de hojarasca!
A Dorian Alejandro, mi hijo (8 años)
Nos vemos al espejo
mi hijo y yo:
fieles reflejos.
Pío Sotomayor (del libro 'Lúmenes y reverberancias', 2004)
Moroleón, Guanajuato, México.
el lado femenino
del piano.
Indecisión del mundo
entre el día y la noche:
crepúsculo.
Olvidaste
tu canto en algún árbol,
pájaro muerto.
Ramillete de bellezas:
compiten mujeres-flores
en la pasarela.
Náufrago:
señorita palmera,
¿me acompaña?
De mil naufragios
el único testigo:
faro solitario.
A verlo,
se sonrosa el flamenco
en el estero.
Tus mojados pies;
pienso en la mar,
pienso en los peces.
Perdida la mirada:
en la pompa de jabón
la niña ensimismada.
Cocodrilos hembras,
las crías entre sus fauces:
¡tiernas madres!
Al maestro Héctor Carreto
El rastrillo raspa:
¡concierto
de hojarasca!
A Dorian Alejandro, mi hijo (8 años)
Nos vemos al espejo
mi hijo y yo:
fieles reflejos.
Pío Sotomayor (del libro 'Lúmenes y reverberancias', 2004)
Moroleón, Guanajuato, México.
